jueves 21 agosto 2025 - 20:57
¿Cómo preservó el Imam Hasan (la paz sea con él) el Islam?

Hawzah/ Una investigadora de historia señaló: El Imam Hasan (P) al elegir la táctica de la paz, creó las condiciones para la permanencia del Islam y sentó las bases de los levantamientos chiíes, entre ellos el de su hermano, el Imam Huséin (P), levantamientos que aseguraron la preservación y continuidad del Islam. Esta fue la máxima expresión de gestión de crisis y de una paz semejante a la del Mensajero de Dios (PBD), en Hudaybiyya, que preparó el terreno para la conquista de La Meca, las victorias posteriores y la expansión del Islam.

Fátima Taqizadeh, en una entrevista con la Agencia de Noticias Hawzah, afirmó: La gestión de crisis significa encauzar los asuntos de manera dirigida hacia un orden controlable y con la expectativa de un pronto restablecimiento de la normalidad. En tiempos de crisis, los primeros en sentir el peligro y tomar medidas fundamentales deben ser los sabios y eruditos religiosos. Los líderes que actúan con eficacia bajo fuerte presión son capaces de guiar a un grupo o a una sociedad en momentos de desafío.

Añadió: Cuando el Imam Mujtabá (P) asumió el gobierno de la comunidad islámica, esta se enfrentaba a la crisis de la discordia y la división, la falta de unidad, el afán de comodidad y acumulación de riquezas, además de la incorporación de musulmanes procedentes de otras tierras que desconocían el espíritu inicial del Islam y el sacrificio de los primeros musulmanes.

La investigadora de historia explicó: Estas condiciones eran, en realidad, la continuación de la situación existente en tiempos del Imam Alí (P), quien combatió a los enemigos y llegó a preparar un ejército para enfrentarse a Muawiya. Con el martirio del Imam Alí (P), el Imam Hasan (P) decidió proseguir el camino de su padre y luchar contra Muawiya; sin embargo, debido a las conspiraciones de este, en las dos zonas de enfrentamiento —Maskin y Mada’in—, el ejército del Imam se debilitó y perdió firmeza.

Agregó: En primer lugar, por el soborno que Muawiya ofreció a Ubayd Allah ibn Abbas, comandante del ejército del Imam Hasan (P), quien abandonó el campamento en la noche; y en segundo lugar, aunque Qays ibn Sa’d, hombre valiente y revolucionario, asumió el mando del ejército y logró controlar la situación, Muawiya difundió el rumor de que el Imam Hasan (P) había aceptado la paz, lo que provocó un nuevo golpe a la moral de los musulmanes.

Taqizadeh señaló: El Imam, siendo un hombre piadoso y fiel a los principios, no podía ni debía recurrir a los métodos engañosos de Muawiya. Por otra parte, en esas circunstancias, la posibilidad de vencerlo era nula; de librarse la batalla, el martirio del Imam era inevitable, lo cual era precisamente el objetivo de Muawiya, para que no quedara rastro del Islam puro de Muhammad (PBD).

Añadió: Como principal responsable de preservar el Corán y la escuela islámica, el Imam se hallaba ante la disyuntiva de guerra o paz. De acuerdo con la aleya 15 de la sura Al-Anfal —“¡Oh creyentes! Cuando os enfrentéis a los incrédulos en el campo de batalla, no les deis la espalda”—, nadie tiene derecho a huir ante el enemigo, salvo en dos casos: “excepto para apartarse con intención de combate o para reunirse con otra tropa”. Así, el objetivo del Imam al aceptar la tregua fue preparar un golpe más contundente, y no una paz entendida como renuncia a los principios y fundamentos.

La investigadora afirmó: El Imam (P) al optar por esta táctica creó las condiciones para la permanencia del Islam y sentó las bases de los levantamientos chiíes, cuyo culmen fue el de su hermano, el Imam Huséin (P), los cuales aseguraron la preservación y continuidad del Islam. Esta fue la máxima expresión de gestión de crisis y de una paz semejante a la del Mensajero de Dios (PBD) en Hudaybiyya, que allanó el camino para la conquista de La Meca, las victorias posteriores y la expansión del Islam.

Recordó: La lección que se obtiene de la actitud del Imam es no temer a las críticas y reproches de los enemigos. Con este método valiente eligió el camino de la verdad y la vía que garantizaba la preservación del Islam y de la comunidad islámica. El Imam, descendiente de valientes y sin temor a la muerte, se mantuvo firme en la defensa y preservación del Islam, incluso al precio de su reputación.

Taqizadeh subrayó: En la situación actual, es deber de todo musulmán mantenerse junto al Imam de su tiempo, observar con inteligencia todas las circunstancias, conocer bien al enemigo y actuar de modo que se inflija el menor daño posible al Islam y a la comunidad islámica, y el mayor golpe al adversario.

Etiquetas

Su comentario

Usted está respondiendo
captcha